viernes, 14 de agosto de 2015

El Mesías es el personaje central en las escrituras, después de Dios y antes que el hombre

En el capitulo anterior se identifica, en concordancia con las escrituras hebreas, el estado moral y espiritual de la humanidad  y la esperanza que Dios estableció desde el principio mismo, después de una lucha entre el bien y el mal, de la cual, el bien saldrá victorioso mediante la obra de una persona  nacida de la simiente (semilla) de la mujer (la explicación mas simple y razonable es que se trata del ovulo femenino) que pondrá su pie sobre la cabeza de la simiente de la serpiente en señal de victoria, adelantándonos un poco podemos verificarlo en el salmo 110:1 siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies

Este personaje perfilado por primera vez en Génesis 3:15 es el protagonista central en toda la escritura.

Nada en las escrituras aparece por casualidad y es a la luz de las palabras de los profetas y mediante la guía del Espíritu del Dios Viviente que debe recorrerse la escritura a fin de obtener la correcta explicación a cada pasaje.

Señala el profeta Isaías:

28:9 ¿A quién se enseñará ciencia, o a quién se hará entender doctrina? ¿A los destetados? ¿A los arrancados de los pechos?  28:10 Porque mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá...

Esta es la regla de oro de interpretación bíblica complementada con estas  palabras del profeta Daniel:

2:27 Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. 2:28 Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios…

10:12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.

12:9 El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. 12:10 Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.

La escritura hebrea no fue revelada al hombre para que mediante el intelecto y el conocimiento académico se descifre su mensaje sino que fue escrita para ser revelada al humilde de espíritu delante del Altísimo.  Su lenguaje es críptico para el impío pero está abierta para aquellos que como Set y su descendencia, Noé, y Abraham  eligieron oír la voz de Dios y por su obediencia salvaron sus vidas y se convirtieron en instrumentos de la salvación de Dios para otros.  Mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá;… así determinó Dios y es así como habrá de componerse el mensaje que se dirige en este documento, el resto depende del lector y de su comunión con Dios y de la guía del Espíritu del Dios Viviente para el humilde ante Él.

También sentencia Isaías: 29:14 por tanto, he aquí que nuevamente excitaré yo la admiración de este pueblo con un prodigio grande y espantoso; porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos. 

Queda confirmado que la escritura solo es revelada a quien Dios quiera, pero será como libro sellado para el impío.

Iniciemos nuestro recorrido siguiendo las dos reglas de oro citadas:

La escritura hebrea perfila por primera vez al Mesias en génesis 3:15

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 

Aquí Caín y Abel representan por primera vez el escenario de lucha entre la simiente de la mujer, que lucha por el bien, contra la simiente de la serpiente que lucha por el mal.  Caín cree que su ofrenda terrenal es agradable a Dios quien rechaza su ofrenda y muestra agrado por la ofrenda de Abel.  Dios que pesa los corazones conocía el corazón de ambos, Dios se agrada de la intención de los corazones, de manera que lo que se rechazó no fue la ofrenda misma.

La lucha entre  la simiente de la serpiente y la simiente de la mujer es la lucha entre quienes deciden agradar a Dios por su propio esfuerzo y tambien de quienes abiertamente eligen rechazar a Dios y escoger el mal en contraste con quienes consultan la voz de Dios para conocer que es lo que le agrada.  Caín representa al hombre terrenal que en la cadena de sucesos nace primero, Abel representa al hombre celestial, a aquel que nacerá de la  ¡semilla de la mujer!.   Aquel que es representado por Abel padecerá en manos del hombre terrenal pero que no será vencido, aún en su muerte es vencedor porque su sangre clama por justicia a causa de su hermano homicida.

Sin la existencia de hombres fieles que quieran oír la voz de Dios y obedecer no hubiera sido posible el cumplimiento de las promesas de Dios; Noé no pudo impedir la condenación de  la civilización en la que vivió pero su obediencia dio paso a la siguiente etapa en la redención humana.

Génesis 22:6  Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos.  22:7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 22:8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

Corre el tiempo y Dios se hace de un varón, caudillo entre su propio pueblo para libertarlos de la opresión y mediante este mismo caudillo anuncia a otro que vendrá en semejanza del primero pero advierte con mucha anticipación que algunos no lo querrán escuchar como algunos no quisieron escuchar a Moisés.   Moisés recibió en si mismo el castigo que correspondía al pueblo, el intercedió para que Dios no destruyera al pueblo, pero pagó con su propia paz, murió sin llegar a la tierra prometida.

Éxodo 3:10 Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.

Deuteronomio 34:4 Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá. 
34:10 Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara…

He allí una señal mas de por que era necesaria la presencia de otro caudillo a la manera de Moisés, habría de venir otro que pueda llevar a término la labor que en Moisés no se pudo completar, aquella generación y su caudillo nunca pasaron el Jordán, excepto unos pocos, un remanente.

Sigamos:

Números 24:17 Lo veré, mas no ahora;  Lo miraré, mas no de cerca;  Saldrá ESTRELLA de Jacob, 
Y se levantará cetro de Israel…

Su venida no sería en el tiempo que se hizo el  anuncio sino para tiempos muy lejanos.

Deuteronomio 18:18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare.  18:19 Mas a cualquiera que no oyere mis palabras que él hablare en mi nombre, yo le pediré cuenta.

Coré, Datán y Abiram personas de renombre entre el pueblo representan a los rebeldes que se apartarán del Mesías y pronunciarán grandes palabras contra Él, su castigo quedó como ejemplo y los catorce mil setecientos, a las multitudes que oyen la voz de sus príncipes rebeldes y ni aún por el castigo de los primeros se admiran de las grandes señales de Dios.

Deuteronomio 18:18 anticipa el establecimiento de un nuevo pacto, habría de venir uno en semejanza de Moisés, con una misión salvadora.

Éxodo 34:1 Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras, y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que quebraste.

Jeremías 31:31 He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.  31:32 No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová.  31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

¡Dios mio!, ¡lo advirtió Jeremías!, y lo anticipó Isaías (porque perecerá la sabiduría de sus sabios, y se desvanecerá la inteligencia de sus entendidos); hay ojos, oídos y corazones cerrados al conocimiento para entender que el primer pacto fue invalidado, ¡ya… no… es… válido!, este mensaje fue repetido en muchas ocasiones por Moisés, los profetas y por el cantor de Israel.

El Mesías será el mediador y fiador del nuevo pacto:

42:6 Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones…

Y el Rey David, siendo profeta guiado por el Espíritu Santo (2ª Samuel 1:1-2) habló del Mesías
Salmo 40:6 Sacrificio y ofrenda no te agrada; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado. 40:7 Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí; 40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.

Confirma Jeremías un evento que todavía no había ocurrido:

Jeremías 23:5 He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra.

Jeremías lo presenta haciendo las obras del Padre Abraham, Justicia y Juicio (Gen 18:19) y en otro lugar es presentado como aquel  cordero que Dios se proveerá para el holocausto (Gen 22:8, salmo 40:6-9)  No se sabe que el Rey David se haya atribuido a si mismo ser un holocausto, ni puede ingenuamente pensarse que se refiriera a un inocente cordero de cuatro patas llevando la ley en su corazón; necesariamente este párrafo describe a un hombre y a uno diferente a David.

Estas palabras en conjunto no tienen ningún sentido aplicarlas juntas al Rey David de la historia sino a aquel de su simiente.

En  Samuel (23:1-2) esta escrito: … Dijo aquel varón que fue levantado en alto, El ungido del Dios de Jacob,  El dulce cantor de Israel: 23:2 El Espíritu de Jehová ha hablado por mí, Y su palabra ha estado en mi lengua.  Este pasaje no deja duda que el Rey David fungió como profeta por lo tanto los salmos no eran solo poemas dedicados al Dios de Israel sino que eran también profecía, por lo  que no debe dudarse que en muchos de los salmos el Rey David se refería a su descendiente ya que estos dos personajes son conjugados con cierta frecuencia como puede verificarse en las palabras de Jeremías quien profetizó unos 400 años después de David,  (Jer. 30:9)  sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré y (Ezeq. 34:23) Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.

Sea pues el Mesías la primicia del nuevo pacto quien al decir en el salmo: Y tu ley está en medio de mi corazón, se garantiza la eficacia del  mismo según Jeremías 31:33 Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

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