viernes, 14 de agosto de 2015

El ingreso del Mesias al mundo


Salmo 40:7 Entonces dije: He aquí, vengo; En el rollo del libro está escrito de mí
Si el Mesías ha de venir, y ha de ser el protagonista de un cambio profundo en la historia de la humanidad es natural que se hable de su nacimiento, por lo cual debemos examinar las escrituras a fin de buscar si dicen algo de este hecho notable.

Comencemos con Moisés, quien habría de ser la imagen de aquel descrito en Deuteronomio 18:18, Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú…, podríamos intentar encontrar rasgos comunes en ambos, examinemos algunos


  • Hijo de una familia humilde
  • Perseguido como todos los demás niños hebreos para ser destruido
  •  Cumpliendo la palabra que dice:  de Egipto llamé a mi hijo
  •  Sus obras deben ser notables como las de Moisés de modo que deje su impronta en la historia humana.  Éxodo 34:10 Y él contestó: He aquí, yo hago pacto delante de todo tu pueblo; haré maravillas que no han sido hechas en toda la tierra, ni en nación alguna...
  • El Mesías tendrá acceso a la presencia de Dios al modo de Moisés.  Deuteronomio 34:10 Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara.  De acuerdo con esto, es imposible afirmar que Deuteronomio 18:18 sea una afirmación de tipo general que abarque a todo el conjunto de profetas que vendrían en el transcurso de los subsiguientes siglos, sino que se refiere a uno con una misión similar a la de Moisés ya que la escritura afirma que nunca se volvió a levantar profeta como Moisés.

En proverbios 30 aparece esta particular alusión a un ser inusual que tiene un hijo:

Proverbios 30:4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?  ¿Quién encerró los vientos en sus puños?  ¿Quién ató las aguas en un paño?  ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?  ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

¿Existe alguna duda que este párrafo haga referencia al Creador mismo?

Isaías: 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.

La septuaginta es un trabajo de traducción de 72 sabios judíos y en ella se usó la palabra  virgen al pasar del hebreo al griego, no fue ningún inexperto traductor extranjero quien hizo la traducción.
9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Salmo 86:16 Mírame, y ten misericordia de mí; Da tu poder a tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva. Recordemos que en los salmos con frecuencia se entremezclan el Rey David y aquel que nacerá de su simiente.

¿Estaría el libro de Isaías en la escrituras si hubiera incitado al pueblo a rebelión con la intención de promover la idolatría al atribuir a un niño nacido, atributos que le corresponde solo a Dios? ¿Hay algún hombre en la historia de Israel a quien se puedan aplicar las palabras de Isaías 7:14 y 9:6? ¿Tiene sentido aplicarle estos atributos al rey Ezequías? ¿No es Isaías 9:7 una clara alusión del Mesías? ¿Quedó mal traducido este párrafo de las escrituras? ¿Quién era la madre del Rey David y cual su importancia para que se refiera a si mismo como hijo de su sierva en lugar de referirse a su padre?

Sigamos

Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. 

¿Qué dudas pueden existir de que este es un texto Mesiánico?

Siendo el Rey David una representación del Mesías ¿No nació en Belén? Pero la declaración que sigue inmediatamente no puede aplicarse al Rey David sino al Mesías, ya que Miqueas vivió muchas décadas después del Rey David; Se declara al personaje de este pasaje de las escrituras Señor de Israel y alguien con origen en la eternidad y cuyo ingreso es posterior a David.

Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy
Las palabras decreto y engendré dan un poderoso significado a ese párrafo que no permiten atribuir a ningún hombre conocido estas palabras.

La palabra decreto hace este versículo muy singular, no es una declaración general, es un énfasis a un hecho único al que Dios mismo ha ordenado que se le dé notoriedad (yo publicaré el decreto); por su parte la palabra engendrar tiene un claro significado, lo inquietante es que estas palabras se le están atribuyendo  directamente a Dios ¿Puede Dios engendrar? pues esto es justamente lo que dice este párrafo.  Sabemos del Rey David que fue engendrado por Isaí ¿Se equivocó el escriba con este párrafo? ¿En el hipotético caso de que estas palabras tuvieran que ver con el Rey David mismo ¿como aplicar la frase “yo te engendré hoy”?

Si enlazamos todos los versículos citados quizás alguno quiera acusarnos de blasfemos, todo depende de lo que el lector quiera creer:

Miqueas 5:2 Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel;  y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. 
Salmo 2:7 Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy
Isaías: 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel*.

(* poniendo un poco de atención en otros lugares de la escritura podemos verificar que nunca se pretendió identificar de manera literal el nombre del recién nacido sino alguno de sus atributos.  Veamos: y llamará su nombre Emanuel, admirable, consejero, Dios fuerte, príncipe de paz, (zac. 6:12) será su nombre el renuevo. Jer. 23:6 23:6 acerca de Dios …y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.  En jer. 31:35 y 32:18… Jehová de los ejércitos es su nombre.  En todos estos casos los nombres hacen alusión a uno de los atributos de la persona mencionada)

9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
30:4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?  ¿Quién encerró los vientos en sus puños?  ¿Quién ató las aguas en un paño?  ¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?  ¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?

Agreguemos estos:

Salmo 110:1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Salmo 45:6 Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino. 45:7 Has amado la justicia y aborrecido la maldad; Por tanto, te ungió Dios, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

Salmo 89:26 El me clamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salvación. 89:27 Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.

¿Puede toda una nación atribuirse la definición de primogénito y encaja en ese  mismo contexto la expresión el más excelso de los reyes de la tierra? ¿No es evidente que este párrafo solo adquiera sentido aplicado a una única persona? Por lo tanto la palabra primogénito necesariamente es atribuirle exclusivamente al Mesías.

Daniel 7:13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 
7:14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. 
Y de nuevo Salmo 110:1 Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Isaías 9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 
9:7 Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. 

El niño referido aquí también realiza los actos de justicia y juicio atribuidos a Abraham y también en Jeremías 23:5 al rey que vendría del linaje de David, sin ninguna duda son la misma persona, lejos pues está el atribuirle estas características al Rey Ezequías.

Ezequiel 43:5 Y me alzó el Espíritu y me llevó al atrio interior; y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa. 43:6 Y oí uno que me hablaba desde la casa; y un varón estaba junto a mí, 43:7 y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre…

Malaquías 3:1 …y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto…

Examinemos este ultimo párrafo a la luz de otros párrafos de las escrituras:

Isaías 66:1 Jehová dijo así: El cielo es mi trono, y la tierra estrado de mis pies; ¿dónde está la casa que me habréis de edificar, y dónde el lugar de mi reposo?

2ª Crónicas 2:6 Mas ¿quién será capaz de edificarle casa, siendo que los cielos y los cielos de  los cielos no pueden contenerlo? ¿Quién, pues, soy yo, para que le edifique casa, sino tan sólo para quemar incienso delante de él?

1ª Reyes 8:26 Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra que dijiste a tu siervo David mi padre.  8:27 Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?

Como pues morará Dios entre los hombres sino es a través de este hombre misterioso que posa los pies en el templo, ya que la tierra es el estrado de los pies de Dios y los cielos de los cielos no lo pueden contener y el templo que le construyó Salomón solo servía para quemar incienso.   También si se revisa con cuidado puede descubrirse que el templo que describe Ezequiel no es hecho por manos humanos sino que se le dice: Ezequiel 40:4 Y me habló aquel varón, diciendo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón a todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase has sido traído aquí. Cuenta todo lo que ves a la casa de Israel.  En ninguna parte se le dice como se le dijo a Moisés, constrúyelo como se te indica sino porque para que yo te las mostrase has sido traído aquí.

¿Habríamos de ser blasfemos, si apoyados en los pasajes de las escrituras citados arriba, creemos que el Mesías es mucho mas que un hombre y es uno que tiene los atributos de la Deidad y que comparte en estos momentos puesto de honor con El Padre en los cielos, según el salmo 110:1 YAHWEH dice a Mi Adon, “Siéntate a mi mano derecha, Yo haré de tus enemigos estrado para tus pies”?

Podemos quedar perturbados por lo que está escrito pero son palabras extraídas de las escrituras, el lector decide que quiere creer.  Debemos permitir a las escrituras hablarnos al corazón según lo señalado por Isaias 28:13 La palabra, pues, de Jehová les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí, otro poquito allá…

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