El hombre renuncia a su dominio sobre la obra que Dios entrega en
sus manos, rechaza la autoridad del Creador:
Genesis
3:1-14
3:1 Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del
campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha
dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 3:2 Y la mujer respondió a la
serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer;3:3 pero del fruto
del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le
tocaréis, para que no muráis. 3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No
moriréis; 3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos
vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.3:6 Y vio la mujer
que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol
codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio
también a su marido, el cual comió así como ella.3:7 Entonces fueron abiertos
los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de
higuera, y se hicieron delantales. 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se
paseaba en el huerto, al aire del día;
El hombre
en su nuevo estado se esconde de Dios
… y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová
Dios entre los árboles del huerto. 3:9 Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le
dijo: ¿Dónde estás tú? 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve
miedo, porque estaba desnudo; y me escondí.3:11 Y Dios le dijo: ¿Quién te
enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no
comieses? 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me
dio del árbol, y yo comí. 3:13 Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo
que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 3:14 Y Jehová
Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas
las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y
polvo comerás todos los días de tu vida.
Génesis 4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para
ser soportado.
La tierra misma que fue creada para que el hombre la administrara en
rectitud y justicia se convierte en su prisión y lugar del destierro dándose a
entender las bendiciones que perdió.
Dios le propone el retorno a su estado original, una tierra que fluye
leche y miel, en sentido figurado, pero el hombre voluntariamente elige el
actual estado, y en un segundo intento hecho por Dios, un pueblo elige permanecer en el estado de
Caín:
4:14 He aquí me echas hoy de la
tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la
tierra
Pero Siempre habrá un remanente que busque a Dios
4:26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós.
Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.
Dios
anuncia una guerra entre la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente
de la cual la simiente de la mujer sale victoriosa. Se perfila por primera vez el instrumento de
salvación.
3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y
la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el
calcañar.
La
fisiología humana cambia y así mismo la tierra
Es lo que
un sector de la humanidad entiende como un estado de pecado, el hacer el mal
resulta como consecuencia de este estado.
3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en
tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido,
y él se enseñoreará de ti. 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a
la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de
él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los
días de tu vida. 3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas
del campo.
El hombre
alejado de Dios es incapaz de autogobernarse y de controlar sus instintos
perversos
6:5 Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la
tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de
continuo solamente el mal.
El bien y
el mal comparten espacios comunes
6:9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era
perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
6:10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
6:11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.
6:10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
6:11 Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia.
La
generación buena siempre será menor en número a la generación maligna
6:10 Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.
La
impiedad del hombre es causa de destrucción
6:13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser,
porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los
destruiré con la tierra.
Pero no
deja sin oportunidades a los hombres que hacen su voluntad
6:14 Hazte un arca de madera de gofer…
Dios
recompensa la obediencia de quien la practica
6:22 Y lo hizo así Noé; hizo
conforme a todo lo que Dios le mandó.
9:1 Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y
multiplicaos, y llenad la tierra.
El hombre
sin Dios no aprende de la experiencia y rápidamente cae en apostasía
Son
conscientes del poder de Dios pero caen de nuevo en apostasía
Génesis 11:4
Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al
cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda
la tierra.
El hombre
no tiene control de su destino
11:5
Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de
los hombres. 11:6 Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos
tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir
ahora de lo que han pensado hacer. 11:7 Ahora, pues, descendamos, y
confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su
compañero. 11:8 Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda
la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 11:9 Por esto fue llamado el
nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la
tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.
¿No explica esto último que aunque se
hayan entregado a prácticas idolátricas, después de la dispersión las diferentes
culturas hayan conservado historias y mitos de los hechos ocurridos al
principio de los tiempos? El espíritu de Babel seguirá por todas las
generaciones seduciendo el corazón humano pero el remanente obediente a Dios
será el ejercito que lo enfrentará y al final vencerá ese poder seductor.
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